Ted Nelson, filósofo y sociólogo de formación, es actualmente profesor de Environmental Information en la Universidad de Keio, Japón, y profesor de multimedia en la Universidad de Southampton, Inglaterra. Pero por lo que es más conocido es por acuñar los términos hipertexto e hipermedia en 1963 y por ser el fundador del proyecto Xanadu. La idea de Xanadu era crear una biblioteca en línea con toda la literatura de la humanidad.

A partir de los años '60 Ted Nelson trabajará incansablemente en el proyecto que lo ha hecho famoso en el mundo y transformado en uno de los personajes más interesantes -y polémicos- del universo digital.
Xanadú es un sistema de archivación computarizado que memoriza y permite la transmisión de documentos interconectados; el usuario, por su parte, puede pedir al sistema un documento completo, sólo una parte de él o navegar siguiendo las conexiones entre documentos. La estructura de Xanadú -que, más allá de sus dimensiones, es siempre la misma- aparece como una red destinada a "proveer millones de documentos a millones de usuarios que, en forma simultánea, siguen las conexiones y las ventanas a través del cuerpo de un hipertexto en crecimiento continuo" (1992:3/3). Si Vannevar Bush fue el pionero que imaginó una máquina para navegar en una red de textos interconectados, y Douglas Engelbart su genial creador, a Ted Nelson corresponde el mérito de haber utilizado por vez primera -en un congreso organizado en 1965- la palabra "hipertexto" para definirla.

El sistema Xanadú de Ted Nelson fue creado pensando en darle al hombre una biblioteca en línea con toda la literatura de la humanidad. Con esto se han destruido las barreras y los limites del conocimiento, las fronteras quedan en manos de los navegantes. Cada ventana se transforma en un mundo encadenado a otro donde la información parece no tener fin, este avance tecnológico sin duda ha generado una expansión en la humanidad.
El nombre de Xanadú no proviene ni del Palacio de la película “Ciudadano Kane” de Orson Welles, ni de la película del mismo nombre de Olivia Newton-John sino del desaparecido palacio de ensueño dedicado a los placeres mundanos construido por Kubilai Khan, situado en la antigüa Mongolia, descrito en un poema del británico Samuel Taylor Coleridge (1772-1834).

Este poema asocia “Xanadu” con la memoria y el trabajo perdido. Coleridge habia perdido parte del trabajo debido a una “interrupción mundana”. Se eligió el nombre Xanadú con todas esas connotaciones para representar un lugar mágico de memoria literaria y libertad donde nada sería olvidado.